domingo, 11 de septiembre de 2011

Teoría General sobre el Empleo, el Interés y el Dinero, Milton Friedman y la madre que los parió a todos. Contexto Historico

Milton Friedman Tuvo la "suerte" de estar en el lugar adecuado en el momento adecuado... ¡Y con una alternativa a un modelo que ya no funcionaba!.

Durante los felices 60 pasaron muchas cosas. No es el objetivo rememorar a los Beatles o a los Rolling Stones, pero sí recordar esas películas ambientadas en la época de JFK. Todos iban vestidos de forma muy similar. Ellos llevaban camisa blanca, pantalón de tela y chaqueta. Ellas vestidos y peinados iguales. Los modelos de gafas eran siempre los mismos y, en cuanto a coches... España tenía 2 modelos: el 600 y el simca 1000.

La Comunidad Económica Europea era ya una realidad que mandaba sobre la producción de acero, carbón y energía atómica. Para resumir, la producción en cadena era lo más rentable. Todo se hacía a lo bestia. Cierto que los coches franceses no estaban al alcance de cualquier bolsillo español, pero uno podía dedicarse a hacer camisas y tenía garantizado que, sin cambiar de modelo, podía hacer una tirada brutal. Segarra no tenía que preocuparse por el diseño de su calzado si no por que sus zapatos fueran de suficiente calidad como para que a nadie se le ocurriera dar mala fama a la marca y, así, perder sus contratos de suministros con los ejércitos.

Y en este mundo de producción en cadena, de "civiles uniformados", aparecieron los hippys, esos barbudos que ni se lavaban ni se cortaban el pelo y, lo peor de todo, se hacían sus propias ropas y decoraban ellos mismos sus cochambrosas furgonetas. La industria estaba acostumbrada a hacer todo igual y, eso, provocó la reacción de los consumidores que empezaron a querer diferenciarse. Hubo un desajuste entre lo que se ofertaba y lo que se demandaba, aunque fuera de forma inconsciente.

1929 fue la fecha del crack de la bolsa de Nueva York. Se le puede dar, incluso el mes y el día del batacazo bursátil y, aunque como traté de explicarlo en el post anterior, la crisis venía larvada de antes, se puede considerar que ese fue el año en que empezó la crisis. Algo parecido le pasa a 1973 y la guerra del Yom Kipur. Aunque es lamentable la pérdida de la vida de un sólo ser humano, para lo que nos interesa, es el fin de la guerra lo que más duele.

La OPEP decide cerrar el grifo de crudo a occidente después de considerar que la no intervención de los países europeos, cuando no el apoyo explicito de éstos a Israel hizo posible el desastre de Siria y Egipto. Esto hace que se produzca una subida del precio de cualquier materia prima, pues el transporte es un elemento que sí afecta a los precios de los productos y depende, en última instancia del precio del combustible. Subiendo los precios de las materias primas, los productos no pueden dejar de subir su precio y, habiendo fijado en los convenios colectivos que los salarios recuperarían la pérdida de poder adquisitivo causada por la inflación, la consecuencia es que los precios de todo se disparan.

Empresas que dependían excesivamente de la energía cierran a favor de otras que pueden hacer frente a su factura energética (aunque ya había saltos de agua y más de una nuclear, la principal fuente de energía, entonces, era el petróleo), lo que llevó a una subida del paro.

Todo lo anterior llevó a una contracción de la oferta y lo único que había en el botiquín teórico eran medidas para el control de la demanda. La suerte hizo que gran parte de los fondos que se fueron para oriente medio regresara a occidente en forma de pedidos super lujosos. Esto, aunque no llegara a tener un impacto directo en la demanda agregada, suponía que el dinero, de alguna forma regresaba a casa.

Las ideas de la Escuela de Chicago se basa, como cualquier teoría económica en el fondo, en una perogrullada: Si firmas un préstamo, sabes que tendrás que devolver el dinero. Esta es la principal enseñanza de esta escuela. El desarrollo viene a ser el siguiente: El Estado de Chiquinistán, que está en la UE, puede plantearse emitir deuda pública para financiar la construcción de escuelas, hospitales, etc... Eso no significa que el dinero recaudado valla a empresas chiquinistaníes, porque la obra puede ser adjudicada a una empresa de otro estado, por ejemplo España. Sin embargo, los chiquinistaníes saben que tendrán que devolver el dinero recibido más los intereses, por lo que les conviene ahorrar. Así que lo que al principio era una deuda que podría estimular la demanda agregada, se convierte en una causa de contracción del consumo.

¿Qué proponen hacer entonces? Principalmente, proponen facilitar el juego sólo con los bancos centrales. Si la inflación no es alta, puedo hacer que el dinero sea más rentable estando en la calle que no en el banco. Si la inflación sube, habrá que sacar dinero de circulación haciendo que los tipos de interés me ayuden a ahorrar.

Entonces, ante una situación de inflación y desempleo, ¿qué proponen? Reducir la deuda pública para que los tipos de interés estén lo bastante bajos como para que la gente no tenga problemas en pedir prestado. Esto hace que los consumidores tengan dinero disponible para gastar y el gasto deriva en consumo y empleo. A demás, como la oferta de dinero se mantiene estable, los precios no tienen por qué subir.

El problema principal está en que, para que esto funcione, tiene que haber competencia perfecta en los mercados. ¿ Qué significa esto?. La competencia perfecta significa una moneda de dos caras: Por un lado, ni oferentes ni demandantes tienen, uno a uno, capacidad para influir en el mercado. Es decir, todas las empresas de ruedas van a los mercados de ruedas y ofrecen sus productos de forma que ninguna puede controlar el precio y los compradores de ruedas compran ruedas sin que su mayor o menor demanda, uno a uno, pueda influir en el precio.

Por otro lado, tanto oferentes y demandantes disponen de toda la información relevante al mercado. Es decir, el que compra ruedas sabe el precio del caucho y lo que cuesta hacer una rueda así como que el que vende ruedas sabe que las previsiones de fabricación de coches hacen que se demande un x% más este año que el que viene.

Esa era la premisa principal de Adam Smith , pero desde mediados del XIX ya se estaban publicando estudios sobre el comportamiento de mercados sin competencia perfecta y hoy en día todos somos capaces de intuir que, en más de un sector, las empresas oferentes están en competencia perfecta, si no más bien, en competencia oligopolística.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Teoría General sobre el Empleo, el Interés y el Dinero, Milton Friedman y la madre que los parió a todos. Contexto Historico
Como en el juego ese de culo o codo, todo depende del contexto en el que se toma la foto.
Cuando Keynes publicó su Teoría General, el mundo "civilizado" estaba en plena recesión económica. Más o menos, como ahora, pero había un montón de diferencias que permitían que sus postulados funcionaran. El mundo estaba tan fragmentado en Estados Nación que llevar productos desde España a Francia suponía un auténtico calvario. Cada país tenía sus fronteras tanto para marcar hasta dónde llegaban sus leyes como para impedir que le entraran las mercancías de fuera.
La Gran Guerra (1914-1918) había supuesto la mayor sangría en vidas que había conocido el mundo, pero también supuso la mayor transferencia de oro.
Desde que los atenienses se inventaron el dracma, el valor de las monedas venía respaldado por algo concreto y tangible. Por un dracma se compraba un saco de trigo en todo el mundo civilizado y, eso, es lo que permitía que la gente se fiara de los que pagaban en dracmas. El hacer las monedas de oro y plata fue la consecuencia de que ambos metales fueran asumidos como medio de pago. En realidad, los cambistas del templo de Jerusalén no cambiaban dracmas por denarios, si no oro por oro.
El mundo giró en torno al gran sol dorado durante más de mil años sin que la pálida luna argentina supusiera, en el fondo, un problema, hasta el 1500 d.c. Con el descubrimiento de América y, sobre todo, de las minas de Potosí, llegó a Europa una cantidad enorme de plata. Como plata y oro eran dinero, lo que ocurrió fue una entrada brutal de dinero (hoy lo llamaríamos inyección de liquidez); que no impidió que el reino de España se declarara en quiebra varias veces a lo largo de los siglos XVI y XVII. Más dinero supuso aumento de precios y, este aumento se extendió por toda Europa desde Sevilla. La plata, que en un tiempo llegó a valer lo mismo que el oro, empezó a perder valor y llegó costar la mitad.
Con la abundancia de oro y plata que entró en Europa desde América y África, los pagos en monedas se hicieron demasiado engorrosos. Ya durante la edad media, gentes como los templarios tuvieron que enfrentarse al difícil problema del transporte de enormes arcones llenos de metales no demasiado ligeros. Eso fue lo que les llevó a grandes inventos que todavía hoy siguen funcionando como la letra de cambio. Una forma ligera y fácil de poder hacer pagos sin tener que llevar el dinero de un sitio a otro.
Poco a poco, quien tenía las monedas se dio cuenta de que, eso de llevar papel en lugar de monedas era mucho más cómodo y empezaron a finales del s XVIII a emitir billetes. Al principio, eran bancos privados los que emitían los billetes que estaban garantizados por el oro depositado por sus clientes, pero eso daba pie a que a algún desalmado se le ocurriera emitir billetes por más valor que el oro depositado y, eso, no era bueno para generar confianza. Por eso, los Estados terminaron dando en exclusiva a un banco la capacidad de emitir los billetes. Estos bancos, al principio, privados como pudiera ser hoy el BBVA, entregaban al tesoro del Estado los billetes a cambio del oro que el Estado ponía en sus cajas fuertes. Por eso, en los billetes de pesetas se podía leer "El Banco de España pagará al portador..." No era el Estado, aunque fuera el Estado el dueño del banco como fue ocurriendo desde finales del XIX en el mundo, si no el emisor del billete el que garantizaba el pago. De hecho, son pocos los bancos que aceptan monedas para el cambio de divisas porque las monedas las pone el Tesoro, no el Banco Central.
Todo lo anterior sirve para entender de dónde se partía en 1914 al estallar la guerra mundial. El Banco de Inglaterra emite billetes contra el oro depositado en sus cajas fuertes, el tesoro británico emite moneda fraccionaria contra los billetes, o como le dé la gana, pues la moneda no tiene por qué costar lo que pone. Como todas las guerras suponen un esfuerzo en materiales y el dinero es lo que hace que podamos pagar las materias primas, en seguida se hizo patente que haría falta más dinero para poder pagar la guerra y las potencias en guerra lo supieron en seguida declarando la no convertibilidad de sus monedas (los billetes ya no tienen por qué representar el oro depositado); en cuanto la mayor parte del oro se desplazó a Estados Unidos como pago para los materiales de guerra. Más billetes supone más dinero en circulación. Cuando los Estados Unidos decidieron entrar en la gran guerra europea, lo que más intentaron fue garantizarse el cobro de los préstamos más gordos.
A finales de 1918 el armisticio que pone fin a la guerra obliga a las potencias vencidas a pagar la factura del festín: Pérdida de colonias, pagos por reparaciones de guerra, cesión de territorios en garantía... y una Europa por reconstruir.
Las fábricas europeas tienen que dejar de construir fusiles para construir hierros para encofrados y, eso, lleva su tiempo. Mientras, en Estados Unidos, las fábricas que antes de la guerra hacían planchas, seguían fabricándolas. Para británicos y franceses, el juego estaba claro: Pedir prestado a los americanos y pagarles con lo que los alemanes pagaban por reparaciones de guerra. para los americanos, el negocio era perfecto, puesto que el dinero, en el fondo no salía del país. Los británicos compran la maquinaria a los americanos que cobran con el dinero que prestan a los alemanes para pagar las reparaciones. Para los alemanes la cosa debía ser similar: se buscaban la vida para la reconstrucción y pedían prestado para las reparaciones de guerra.
En 1928 la industria europea estaba lista para poder vender planchas, coches, casas... exactamente igual que la americana, pero con menos costes de transporte. Europa se recuperaba de la guerra con la capacidad de producir lo que se necesitara y sabiendo que todo lo que se produjera se iba a vender. Poco a poco, la capacidad productiva superó a la demanda real de los Estados. Había mucha fábrica que producía muchas cosas con trabajadores que empezaban a no necesitar tanto.
Desde mediados de los años 20 una sequía arrasaba el centro de los Estados Unidos. Poco o nada de lo que se plantara en esos estados cuadraditos del interior salía. Ni qué decir tiene que los granjeros de Iowa dejaron de comprar tractores para sus campos. Esto supuso que, aunque el grano ya se producía en Europa en cantidades suficientes como para alimentar a su población y a la americana, los fabricantes de Detroit se encontraron sin clientes en pocos años (en Europa se fabricaban sus tractores y en América no se los podían comprar)... y llegó la debacle.
No se vende, luego no se ingresa para poder pagar los salarios, luego no hay dinero para comprar, ergo no se vende.

sábado, 18 de junio de 2011

Yo #soy15m


Como parte del #15m me declaro una persona pacífica y condeno radicalmente todo tipo de violencia: la de los violentos infiltrados en nuestras manifestaciones, y la del Estado, que ha causado más dolor y heridos. Además, condeno la manipulación mediática que enfatiza la información sesgada, parcial o errónea con el propósito de demonizar a los ciudadanos.
Si me manifiesto en la calle es porque:
  1. Mi participación como ciudadano se ha reducido a votar a listas cerradas cada cuatro años para ver cómo los representantes de los ciudadanos no respetan lo prometido en su programa.
  2. Se hacen leyes a favor de grupos de interés en vez de hacerlas a favor del conjunto de la sociedad.
  3. Se invierten recursos públicos para ayudar a minorías poderosas, y no a quienes están pasando situaciones desesperadas ocasionadas por la especulación financiera.
  4. Los grandes partidos están más preocupados por mantener su poder que por ofrecer soluciones para superar esta crisis histórica.
  5. Está a punto de firmarse un “Pacto del Euro” que consiste fundamentalmente en medidas para reducir la inversión pública en servicios esenciales.
  6. Desde diferentes órganos del estado se ha insultado a los ciudadanos, e incluso se ha justificado el recurso a la violencia contra manifestantes pacíficos.
Como parte del #15m, acepto y respeto la diversidad ideológica del movimiento. Cuando participo en una manifestación no reclamo un régimen o una ideología en concreto, ni un modelo social no democrático, ni la eliminación de los partidos o los parlamentos. Lo que reclamo es una democracia mejor y más humana que, entre otras medidas, necesita urgentemente:
  1. Cambios en la Ley Electoral para permitir una mejor y más directa representación de los ciudadanos en los parlamentos y una mayor participación ciudadana en las decisiones importantes.
  2. Aprobación de una Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública para obligar a la publicación en formatos adecuados y reutilizables de todos los gastos, decisiones y reuniones con grupos de presión por parte de funcionarios y cargos públicos.
  3. Tolerancia cero a la corrupción de candidatos y cargos públicos, y controles ciudadanos para la exigencia de responsabilidad política.
  4. Separación clara, real y efectiva de los poderes del estado.
  5. Control fiscal efectivo de grandes fortunas y operaciones financieras; eliminación de privilegios fiscales a cargos electos.
  6. Políticas encaminadas a solucionar de forma efectiva los problemas hipotecarios y de vivienda.
  7. Servicios públicos de calidad, fundamentalmente salud, justicia y educación.
  8. Eliminación de las leyes que permiten el control administrativo de Internet. La red ha demostrado ser esencial para la libertad de expresión y para responder al peligro de manipulación mediática.
Por todas estas razones volveré a salir pacíficamente a la calle el 19 de junio, #19j.
Si estás de acuerdo, aprópiate del texto y divúlgalo (enlace al documento original)

martes, 12 de abril de 2011

De culos y opiniones

Como las nalgas, cada uno tiene su opinión, y hace con ésta como con aquellas:
Los hay que las defienden con uñas y dientes, los hay que las exponen y quienes las atacan.
Menos mal que la mayoría nos dedicamos a respetar las de los demás y, cuando nos llaman la atención, las estudiamos con detenimiento.

domingo, 27 de marzo de 2011

Pro dragonis

Estoy empezando a saturarme de tanta película de dragones y princesas hechas para la sobremesa televisiva.
Bien pensado, y a la luz de los telediarios modernos, estas historias tienen los siguientes personajes:
  1. Un dragón que, por lo que se les ve, ahora deben estar extinguidos y, en la edad media, en vías de extinción. Suele ser el enemigo a batir, pero, en realidad, lo único que hace es buscar alimentos fuera de sus lugares de caza habituales, posiblemente, porque sus hábitats están siendo destruidos.
    Lo hemos hecho con el lobo y, de milagro, podemos decir que en España todavía quedan.
    ¿Por qué en estas películas no hay un alma ecologista que los defienda?
  2. Un/a príncipe/ princesa que va a asumir el poder en un territorio sólo por el hecho de que sus madres estuvieran casadas con el rey cuando fue concebido/a.
    ¡A saber quién será el verdadero padre!. Ni si quiera se parecen físicamente y, en ocasiones, la diferencia de edad indica que el rey era prácticamente un niño cuando el heredero nació.
    Este personaje suele ser el bueno de la película, aunque escasean las oportunidades desaprovechadas para hacer notar una superioridad basada en el despotismo, la arbitrariedad o incluso, el menosprecio a quien vive de su trabajo honrado.
  3. El anciano. Puede asumir cualquiera de los siguientes papeles:
    • Brujo bueno. No es más que el sacerdote de una religión precristiana, normalmente, druídica, al que se le obliga a hacer sus hechizos en un latín macarrónico. Suele vivir a la sombra del poder establecido y hacer de consejero del déspota del territorio. En el mejor de los casos se tolera su práctica religiosa y, en el peor, sólo se le tolera a él negándose a ver los indicios de sus prácticas.
    • Brujo malo. Igual que el bueno, pero vive alejado de los centros de poder y, en ocasiones, es el único que, por mero interés, hace algo en favor del dragón. Suele fracasar en sus intentos y, cuando triunfa, no pretende si no ocupar el poder del déspota comportándose como éste.
    • Consejero Legal. Es el peor de todos. Es capaz de sacarse de la manga leyes absurdas que hasta el rey debe obedecer o de recordar profecías hechas por profesionales en claro estado de enajenación mental por abuso de sustancias tóxicas.
     
  4. Montón de nobles que viven de lo que le chupan al campesinado a cambio de protegerlo de otros nobles, dragones, etc.
  5. Caballero desterrado que será el que extermine al dragón. Suele ser un tipo que viste de cota de maya(unos 10 kg), y armadura (20 kg más).
    Nunca se le ha visto pagar por la posada ni por la comida, suele arreglar sus diferencias a mamporros y, ¿cómo no?, es el bueno de la película.
Y entre tanto parásito y corrupto, el único que, seguro, al final se muere es el pobre dragón

Añoralgias

¡Qué hermosos pueblos de esta Extremadura! con sus gentes cercanas, a cientos de kilómetros.
Qué maravilla de entornos naturales, sin un atisbo de civilización en kilómetros a la redonda.
Qué lujo de gastronomía a precios razonables.
Vida sana sin un hospital a menos de 30 minutos.
Más cerca de Lisboa que de Madrid, sin ser atlántica ni mesetaria, su razón de ser no es otra que estar, como el jueves, en medio.
No hay nada nuevo en estas tierras en las que romanos, godos, moros y cristianos han dejado huella.
Tan sin nada que las fábricas pasaron de largo y, casi de milagro, ha convertido el campo en industria agroalimentaria.
Hace unos 70 años la gente salía de aquí como quien huía de la peste, en masa. Sólo los que se quedaron( y en qué condiciones), han convertido este productor natural de mano de obra en lo que es.
Ya no se muere la gente en las Hurdes de hambre. Ahora la gente vive de los forasteros que vienen a pasar el fin de semana. Ecoturismo lo llaman.