A veces pienso que el viaje que hice hasta el far west también ha sido un viaje de huida y de descubrimientos que habitan en el lejano oriente.
Hace poco menos de un año, en las vacaciones de verano, descubrí una cara nueva de mi padre.
Es cierto que, cuando eres pequeño, Papá, así con mayúsculas, es la versión mejorada de Dios. Él es fuerte y sabio, y, en el fondo, sabes que está para ti.
Cuando creces, cuando te ves a ti mismo como un ser completamente distinto, el viejo no es tan fuerte, no es tan sabio, si te fijas en él, es para no cometer los mismos errores.
Llega un día en que el concepto que tenías de ti empieza a parecerse a la realidad. Te has convertido en alguien que no pensabas que serías de niño, te has recorrido tus propias rutas y tu alma luce tus propias heridas. Llega, al fin, el día en que papá ya no va a hacerse el tonto ni el distraído para fingir no saber lo que te pasa.
Simplemente, ha pasado el tiempo y has crecido también por dentro y él sólo puede esperar que lo que te enseño te sirva de algo. Miras a tu padre y ya no sientes vergüenza por él, ni pena, simplemente, lo ves como parte de tu vida.
Ya te falta poco. Solo, quizás, una charla inesperada.
Un pariente, un amigo de la familia, sí, precisamente ese alguien que estuvo siempre ahí como en el decorado, que lo vio todo, y, de repente, te abre los ojos.
Me he pasado media vida tratando de poner en relieve todo lo que me diferenciaba de mi padre, tratando de convencerme de su menor valía en comparación con la mía, esforzándome por resultar tan distinto; que había olvidado cuál era mi propia esencia.
Resultó que él no era tan tonto, ni despistado, ni si quiera tan frío. Simplemente me dejó crecer cometiendo mis propios errores.
Resultó que no trató de obligarme a ser lo que él no pudo ser. Solo quiso darme las herramientas con las que construir mi propia existencia.
Resultó que cada no fue un sí a otros muchos mundos.
Ahora, en la distancia, con el tiempo transcurrido, cuando miro a mi padre, me reconozco en él y, a veces es lo peor, me alegro.
martes, 15 de mayo de 2012
miércoles, 25 de abril de 2012
25 de Abril y el Sahara Occidental
Son circunstancias distintas, pero tan parecidas, que no he podido por menos que unirlas aquí.
El 25 de Abril de 1974 comienza con la famosa revolución de los claveles en Portugal. Un grupo de oficiales se carga de forma casi pacífica el régimen "do Estado Novo", algo así como el franquismo en España, salvo que nace en 1933 y sin guerra civil de por medio. También se diferencia en que en Portugal, en 1968, se les incapacita el caudillo (Salazar) y lo sustituyen por un tecnócrata, Caetano.
Pese a que Portugal está ahí al lado, en España tendemos a mirar al otro lado de la raya con cierta condescendencia, como si fuéramos mucho mejores en todo y meáramos más lejos porque la tenemos más grande.
Lo cierto es que, después de casi 40 años de dictadura, a ambos Estados se les ha muerto el líder en la cama, ambos Estados autoritarios se sienten formalmente orgullosos de sus colonias y tienen un sistema de censura capaz de asustar.
Si formalmente Portugal se ve como intercontinental e interracial (con colonias en África e India), ni el momento, ni los colonizados, ni la mayor parte de la población de la metrópoli apuestan por ello.
En España tenemos en los 60 el proceso de descolonización que supone la independencia de Guinea Ecuatorial y parte de las antiguas Sidi-Ifni y Rio de Oro que suponen el fin del protectorado en Marruecos. Queda, por tanto, el Sahara Occidental como colonia.
En África, los movimientos independentistas de Angola, Mozambique o Guinea Bisau distan de ser pacíficos y, como en España, el ejército portugués, por aquél entonces es de reemplazo.
Tenemos pues, un ejército de reemplazo, colonias en pie de guerra contra una metrópoli desde hace más de 10 años, un dictador y un movimiento opositor que se ha introducido hasta en el ejército. ¿Qué diferencia esa situación en Portugal de la española de 1975?
En la España del otoño del 74 el personal celebra que no le haya tocado hacer el servicio militar en el Sahara. Ciertamente, el territorio está protegido por regulares, legionarios, y tropas nativas principalmente, pero los peligros a los que se enfrentan no son de carácter militar estrictamente.
Por un lado, el movimiento independentista crea el Frente Polisario que nace en Mayo de 1973 por otro, Hasam II de Marruecos encabeza la Marcha Verde en Noviembre de 1975 a penas 15 días antes de que se nos muera Franco.
¿Estaba el gobierno español en disposición de afrontar una guerra colonial? ¿Habría servido de ejemplo la revolución de los claveles a los ministros del régimen?
El 25 de Abril de 1974 comienza con la famosa revolución de los claveles en Portugal. Un grupo de oficiales se carga de forma casi pacífica el régimen "do Estado Novo", algo así como el franquismo en España, salvo que nace en 1933 y sin guerra civil de por medio. También se diferencia en que en Portugal, en 1968, se les incapacita el caudillo (Salazar) y lo sustituyen por un tecnócrata, Caetano.
Pese a que Portugal está ahí al lado, en España tendemos a mirar al otro lado de la raya con cierta condescendencia, como si fuéramos mucho mejores en todo y meáramos más lejos porque la tenemos más grande.
Lo cierto es que, después de casi 40 años de dictadura, a ambos Estados se les ha muerto el líder en la cama, ambos Estados autoritarios se sienten formalmente orgullosos de sus colonias y tienen un sistema de censura capaz de asustar.
Si formalmente Portugal se ve como intercontinental e interracial (con colonias en África e India), ni el momento, ni los colonizados, ni la mayor parte de la población de la metrópoli apuestan por ello.
En España tenemos en los 60 el proceso de descolonización que supone la independencia de Guinea Ecuatorial y parte de las antiguas Sidi-Ifni y Rio de Oro que suponen el fin del protectorado en Marruecos. Queda, por tanto, el Sahara Occidental como colonia.
En África, los movimientos independentistas de Angola, Mozambique o Guinea Bisau distan de ser pacíficos y, como en España, el ejército portugués, por aquél entonces es de reemplazo.
Tenemos pues, un ejército de reemplazo, colonias en pie de guerra contra una metrópoli desde hace más de 10 años, un dictador y un movimiento opositor que se ha introducido hasta en el ejército. ¿Qué diferencia esa situación en Portugal de la española de 1975?
En la España del otoño del 74 el personal celebra que no le haya tocado hacer el servicio militar en el Sahara. Ciertamente, el territorio está protegido por regulares, legionarios, y tropas nativas principalmente, pero los peligros a los que se enfrentan no son de carácter militar estrictamente.
Por un lado, el movimiento independentista crea el Frente Polisario que nace en Mayo de 1973 por otro, Hasam II de Marruecos encabeza la Marcha Verde en Noviembre de 1975 a penas 15 días antes de que se nos muera Franco.
¿Estaba el gobierno español en disposición de afrontar una guerra colonial? ¿Habría servido de ejemplo la revolución de los claveles a los ministros del régimen?
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